EL SABÁTICO PASTORAL

“El descanso es para los sabios y la barca del descanso es para los pastores”. Miler Montoya

“Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos. Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo. Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación”. Génesis 2:1-3

Hay tres cosas que como pastores nos dan longevidad ministerial. Estas tres cosas son: una buena dieta, buen ejercicio y descansar. Si, yo sé que a lo mejor usted esta pensando que mencionara el orar mucho u otra cosa. La realidad es que el ministerio fatiga, desgasta y si tu no te cuidas, te puede hasta quitar la vida. Dios nos dio sabiduría para correr esta carrera con paciencia. Si hacemos mucho o hacemos poco, al final todo es de Dios y si Él no edifica la casa, en vano es el mucho esfuerzo de los edificadores. No espero que alguien que no sea pastor entienda a cabalidad estas palabras. Ser pastor, es como ser padre, solo se sabe cuándo lo eres. Como aquel dicho famoso: “Solo el que tiene el saco puesto sabe realmente cuánto pesa”. La Iglesia es exigente por naturaleza, siempre demandará atención, cuidado, alimento, supervisión y mucho tiempo. Si no sabemos detenernos para descansar terminaremos reventados. Muchos tienen la imagen de un pastor en casa que no hace nada y se expresan injustamente: “El pastor no hace nada”. Ser pastor es todo un privilegio y defiendo esta profesión divina, pero aquí no hay horas de entrada ni salida y el desgaste que se produce no solamente es físico, también es mental, espiritual y emocional. La gente no te va a perdonar, ellos te buscarán porque eres pastor, designado a resolver la mayoría de sus problemas mayores. Ellos están mas interesados por lo que usted le pueda dar, que en tu salud personal.

Entonces los apóstoles se juntaron con Jesús, y le contaron todo lo que habían hecho, y lo que habían enseñado. El les dijo: Venid vosotros aparte a un lugar desierto, y descansad un poco. Porque eran muchos los que iban y venían, de manera que ni aun tenían tiempo para comer. Y se fueron solos en una barca a un lugar desierto”. Marcos 6:30

El propio Jesús reconoció la importancia de apartarse a un lugar desierto y descansar un poco separado de la gente. Esto es sabiduría, pero la gente no entendió la necesidad que ellos tenían de descansar. Era tanto la demanda que la Biblia dice no le daban tiempo ni siquiera para comer. Así que se fueron solos en una barca a un lugar desierto. Yo le llamo la barca del descanso. ¿Cuándo fue la última vez que tomarte una barca solo a un lugar desierto para descansar? Más observe en el siguiente verso lo que hizo la gente.

Pero muchos los vieron ir, y le reconocieron; y muchos fueron allá a pie desde las ciudades, y llegaron antes que ellos, y se juntaron a él”. Marcos 6:33

La personas de aquel tiempo se parecen mucho a las de hoy en día. “Si pastor, yo sé que hoy es su día de descanso, pero…”. Si el pastor no hace respetar su descanso nadie lo va hacer por él. Estas personas vieron cuando Jesús tomó la barca, lo reconocieron y se fueron a pie y ¡llegaron primero que ellos al lugar donde estaban supuestos ir a descansar! Que fuerte esta escena. ¿Se imagina que usted valla a unas vacaciones y gente de la Iglesia llegue primero allá porque necesitan consejería y apoyo pastoral? La verdad es que los pastores deben de cuidarse de las personas que no saben qué es lo que ellos necesitan.

Cuando somos jóvenes en el ministerio corremos y corremos, con una mentalidad de león. Tenemos metas, proyectos, sueños y visiones que deseamos iniciar y arrancar. Esto es parte de la naturaleza del hombre. Pero a la larga, hasta el león más fuerte, envejece. Llega un momento a nivel ministerial que debemos de ser objetivos con nuestras asignación, trabajar con más sabiduría, saber escoger a nuestro equipo, establecer nuestras prioridades. Como con un bisturí muy filoso debemos de aprender a tomar nuestras decisiones y darle el tiempo a lo que verdaderamente importa. La vida tiene temporadas y debemos de aprender a hacer los cambios oportunos de esa temporada.

Amado pastor, detente por un momento y observa las señales de Dios. Reconoce si es necesario tomar un descanso. Dios hizo toda la creación, incluyéndonos a nosotros en seis días. Creo que el poder de Dios es limitado y él pudo haber acabado toda la creación en un solo día. Pero Dios mismo nos dejó un ejemplo. A la hora de crear todo, tomó su tiempo, hizo las cosas en días separados y luego de crear al hombre, al Séptimos día descansó. No es que Dios necesitaba un descanso, sino que nos dejó el principio que en la vida todo tiene su tiempo y necesitamos descansar. Es mejor que seamos una estrella que alumbra tenue pero constante, que una estrella fugaz que resaltan en el cielo por un brillo potente, pero son de corta duración.

El pastor le dedica tiempo a las visitas, a las llamadas, a las predicas, las enseñanzas, a la administración De la Iglesia, a las cosas que deben de hacerse en la Iglesia, a los proyectos, a los desafíos de las familias de la Iglesia, a los problemas diarios que enfrenta a la gente, etc. Esto sin mencionar, la responsabilidad en la casa, con la esposa, con los niños, los responsabilidades que pagar de la casa, los desafíos que se enfrentan como familia, entre otras muchas otras cosas. La pregunta es, si le dedica tiempo a medio mundo, ¿Cuándo dedicas tiempo para ti mismo? ¿Cuándo fue la última vez que sacaste para una cita contigo mismo? Si Dios tomó un día para descansar y le llamó sábado, quienes somos nosotros para mantenernos corriendo sin tomar una pausa.

Hoy en día nos sorprendemos de hombres con grandes ministerios que se quitan la vida, tienen problemas matrimoniales y caen. Muchas veces la causa esta en la pausa. Hay que aprender a hacer una pausa para descansar, recobrar energías y venir revitalizados. La Iglesia no es nuestra, la almas no son nuestras, el pueblo de Dios es de Dios. Es mi consejo de pastor a pastor: “Aprendamos a tomar un descanso”. Cada día, cada mes, cada año. En el día unos minutos de siesta o meditación, en la semana un día exclusivo para ti y tu familia sin atender llamadas de nadie, en el mes un tiempo señalado agendado en el calendario para hacerlo y en el año unas vacaciones bien programas.

¿Qué es un sabático?

Sabático viene de sábado, que en su raíz quiere decir el día séptimo. Cuando la Biblia dice: “Y reposó el día séptimo…”, la palabra reposó viene del hebreo “shabath” que quiere decir cesar, desistir, repostar descansar. Dios reposó el séptimo día que terminó su obra. Nosotros tenemos que reposar en cuestión de terminar está obra. Así que un sabático es simplemente “TOMAR UN TIEMPO PARA DESCANSAR”.

¿Cómo pudiéramos definir un “sabático pastoral?

Se pudiera definir como un tiempo para descansar en Dios, separado de todo lo que tiene que ver con el ministerio, desconectados de las redes sociales y de atender problemas, para dedicárselo a ti mismo, a Dios y a tu esposa e niños. Y si es necesario, este descanso debería también involucrar estar lejos de los niños por unos días. Porque eso también desgasta.

Algunas señales que necesitamos un sabático pastoral.

Nosotros estamos de paso y no tenemos todo el tiempo. El pastor sabio siempre está preparado a alguien que tome su lugar cuando él no esté. Cada Moisés debe de tener su Josué. Si tienes algunos de los siguientes síntomas deberías programar un sabático según el Espíritu de Dios te guíe:

  1. Mucho cansancio corporal en extremo

  2. Ya tienes años sintiéndote cansado diariamente. No duermes bien, no comes bien, ni haces ejercicio.

  3. Cansancio mental o emocional

  4. Desgaste ministerial (tienes mucho pero ya no fluyes como antes)

  5. Sientes que ya no puedes más

  6. Muchas ocupaciones y poco tiempo para la familia (Esposa e hijos)

  7. Problemas de salud

  8. Muchos años en el ministerio sin tomar vacaciones

¿Cómo debería ser este descanso “sabático” pastoral?

  1. Tomar un tiempo para dormir bien, comer bien y hacer ejercicio.

  2. Desconectado de las redes sociales, celulares y llamadas de problemas.

  3. Tomar un tiempo de esparcimiento y compartir con tu esposa y familia.

  4. Vacaciones separadas de todo lo que tiene que ver con el ministerio.

  5. Tomar un tiempo para meditar y recalcitrar energías.

  6. Descansar en la mente de proyectos (Estas vivo, el mundo no se va a caer).

  7. Correr, pescar, jugar tenis, caminar, subir una colina, visitar nuevos lugares.

  8. Leer la Biblia para escuchar la voz de Dios. Tú y Dios a solas, más nadie.

Y yo os haré descansar…

Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar”. Mateo 11:28

Y te daré descanso…

Y él dijo: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso”. Exodo 33:14

Si la Biblia dice que Cristo nos hará descansar es porque descansar es su voluntad. Tomar un descanso y más si proviene de él, es parte de la voluntad de Dios para nuestras vidas. Yo les aseguro que después de un buen descanso, vendremos muchos mas energizados y revitalizados para seguir corriendo la carrera y la asignación que Dios nos ha encomendado. Las carrera de corta de distancia requieren velocidad, pero las de larga distancia requieren paciencia, perseverancia y sabiduría. Esta carrera no es de velocidad, es de resistencia.

Espero esto sirva a la vida algún pastor. Compártelo por favor.

Bendiciones.

Miler Montoya

#descanso #pastoral #reposo #sabático

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