MI SALSA SECRETA

“Cuando escribo me siento como un mono en una lluvia de bananos. Me apasiona”. Miler Montoya

No he llegado al millón todavía, pero si hemos distribuidos miles de ellos. La salsa secreta, para mi es una forma de decir: “La clave para que los escritores del reino escriban libros y que marquen sus generaciones”.

Hace años Dios me dio la asignación de escribir. No creo que halla un día que no escriba nada. Cuando escribo, “me siento como una rata, en un campamento de quesos” o “como un mono en una lluvia de bananos”. Escribir es una de mis pasiones más fuerte. Me atrae y me apasiona.

Mi trama y estilo, con los años se ha perfeccionado. Hemos llegados a miles de personas y familias. Con la tecnología ha sido posible penetrar algunos continentes y naciones. Casi todos los meses nos escriben personas testificando del impacto que han recibido al leer algunos de los libros que Dios me ha dado.

Así que estas “Salsa” son para aquellos que tienen un deseo de escribir un libro y todavía no lo han logrado. Le dedico este escrito animando a los predicadores, que tus notas se pueden convertir en volúmenes que marque tu generaciones. Para aquellos que tienen el deseo, y no saben por donde empezar, que escribir, que hacer. Aquí les dejo mi salsa secreta.

El poder de la escritura

Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia,

2 Timoteo 3:16

Antes de pensar en el cómo escribir, debes de ser atraído y gobernado por el poder que tiene el escribir un libro. En el mundo pueden haber millones de libros escritos, pero tus libros tendrán impacto en tu círculo de influencia. Piensa en aquellos que podrás transformar, impactar e influenciar con tu primer libro.

Si hablamos de Dios, es nuestro mayor ejemplo. Dios tiene ideas y pensamientos. Jeremías 29:11 dice que el sabe “los pensamientos” que tiene acerca de nosotros. En el libro de Génesis vemos a Dios hablando y con su voz está creando. Dios tiene ideas, pensamientos, visión y propósito. Esas ideas se expresan a través del poder creativo de su voz. Nosotros fuimos creados por la idea de Dios manifestada en su voz y fuimos hecho esa realidad divina el día que Dios dijo: “hagamos al hombre”.

Cómo fuimos producto de la voz creativa de Dios, somos sustentado por ella. De ella fuimos formados, así que salimos de ella. Por eso, no solo de pan vivirá el hombre sino de toda “palabra” (voz) que sale de la boca de Dios. Dios tiene ideas (pensamientos) y una voz, y desea comunicar estos pensamientos (voluntad) al hombre generacionalmente mientras exista. Así que Él usa el método de la escritura; la palabra. La escritura es el método de Dios, para hacerse conocer al hombre con trozos sus decretos y voluntad.

Por esta misma razón, el libro más maravilloso del mundo no es el de “Harry Potter” ni las novelas de mucho auge. Tampoco lo escribió un dramaturgo prolífico de obras terrenales. El libro más maravilloso fue escrito por hombres inspirados Dios; La Biblia. El regalo del cielo para el mundo, es la Biblia. La infalible palabra de Dios.

La Biblia es el libro más vendido, el más antiguo, el más nuevo, el más leído, el más atacado, el más poderoso. No se para ti, pero para mi, la “palabra de Dios” me ha transformado.

La palabra de Dios, es el primer ingrediente 🥣 de esta salsa secreta.

Porque la palabra de Dios es viva y eficaz…Hebreos 4:12

Algunos críticos han dicho: “No lean libros, lean la Biblia”, que el único libro que ellos leen es la Biblia. ¡Pero, todos mis libros han salido de la palabra de Dios! Sin la palabra (pensamiento) de Dios no pudiera escribir.

Yo soy predicador, y sin avergonzarme lo digo. Con mucha honra lo expreso, al saber que Dios usa “la locura de la predicación” para salvar a los creyentes. Ser portador de la palabra de Dios es un trabajo de “gran privilegio” y único en toda la tierra.

Ahora, preste atención, hay muchas formas de predicar. Son múltiples la forma de comunicar un mensaje: hablado, cantado, escrito, teatro, pantomima, películas, música, etc. Yo no solamente uso el mensaje hablado, sino también el mensaje escrito. Imitando a Dios, que nos ha dejado su palabra escrita para todas las generaciones. Cuando escribo un libro, es una serie de de capítulos basados en una tema específico de la Biblia pero escrito en papeles.

Escribir es una forma antigua, audaz y efectiva para perpetuar tus enseñanzas y seguir predicando aún cuando dejes de existir. Pero no se puede ser “inspirado sin la inspiración”. ¡Hay poder en la palabra escrita! Pero antes de redactar tus ideas, debes de tener el fundamento: la palabra de Dios.

Quiero animar a los predicadores que no lo han hecho todavía. Que se activen a escribir su primer libro. Aquellos que predican, pueden convertir sus sermones en libros que marquen sus generaciones. Si nosotros tenemos la palabra de Dios, la predicamos todas las semanas, esos mensajes podemos llevarlo “al papel” para impactar a un mundo sediento.

La mayoría de mis libros que he escrito, los he predicado en la Iglesia que pastoreo. Es irónico, porque para muchos hijos de casa, compran el libro por simpatía, pero ya conocen el mensaje que escribo.

La determinación, es el segundo ingrediente 🥣 en esta salsa.

“Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores…”. Santiago 1:22

Para que tu deseo, se convierta en realidad necesitas determinarte a realizarlo. Es la determinación que te lleva a la acción. Se dice que de 500 personas que tienen el deseo de escribir un libro, 1 lo escribe. Bueno, la determinación te lleva a ser ese “uno”. Podrás tener muchas ideas, sueños y ganas. Pero si no hay determinación, tu sueño y deseo sólo quedará en una ilusión.

En este aspecto, te doy 7 consejos para determinarte:

1.Comienza con algo pequeño: escribir 15 minutos todos los días, terminará en un poderoso libro. ¡Hay poder en los fragmentos! Nunca menosprecies las pequeñas cosas que dan inicio. Algunos quieren empezar a lo grande, más la vida nos enseña de otra forma.

2.No esperes ser perfecto: es mejor ser imperfecto haciendo algo, que ser perfecto haciendo nada. No busques la perfección, busca la excelencia. Son dos cosas distintas. Tolerate tu mismo, que de la práctica saldrás como maestro.

3.Se consistente con lo pequeño: una pequeño gota que golpea constantemente le abre hueco al concreto más duro. Muchos no inician porque ven que lo mucho a seguir es muy grande. Pero si aplicamos la consistencia con las cosas pequeñas, la determinación de esto te llevará a lograr lo que sea. Los Grande escritores no nacen en un día, sino en una consistencia diaria.

4.Camina en disciplina: habrán días donde no sientas hacerlo pero tendrás que hacerlo. Disciplina es llevar el paso, ser constante y ordenado hasta alcanzar la meta. La disciplina siempre alcanzará lo que la inconstancia no puede. Algunos tienen el don, pero no tiene la disciplina y no alcanzan sus metas. Otros tienen no tienen tanto potencial, pero son disciplinados y su vida va de gloria en gloria.

5.Hazlo: no hay otra manera de aprender más eficaz sino haciéndolo. Muchos dicen que se aprende viendo. Yo digo, que se aprende haciendo. El camino que vives es más poderoso que el camino que imaginas.

6.Raya tus ideas: pon tus ideas en papeles. Las ideas se aclaran cuando se escriben o se pone en gráfica. Nunca menosprecie el poder de una pequeña idea. Puede que sea el comienzo de un grande éxito que marque la historia.

7.Lee: devora todos los libros que puedas. Pero libros Ake tengan que ver con el desarrollo de tu potencial y propósito. El escritor debe de ser un apasionado lector. El que lee, se anda inyectando contantes dosis de ideas y pensamientos frescos. El que se mantiene leyendo nunca se le acabarán las ideas y la novedad de sus mensajes.

Escribir, cuando se convierte en un hábito, es como una jornada que se disfruta y se vive con pasión.

Tu pasión, es el tercer 🥣 ingrediente en esta salsa.

“Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos”. 2 Timoteo 1:6

Cómo predicadores podemos hablar de muchas cosas, más siempre habrá un tema que nos apasiona. Yo no soy bueno en muchas cosas, pero he logrado identificar mi pasión. Las palabras son espíritu, ellas transmiten emociones, ideas, pensamientos, revelaciones. La gente puede sentirte, reír o llorar cuando leen tus escritos. Por esta razón, debemos de escribir desde la pasión. Palabras sin pasión, escrito que no tienen poder.

Si quieres identificar tu pasión pudieras hacerte estas preguntas: ¿Cual es el tema que te apasiona hablar? ¿En que eres bueno? ¿En que sobresales? ¿Tienes algún evento épico o testimonio que contarle al mundo? ¿Cual es el tema que cuando alguien tiene una pregunta tú puedes responder con facilidad? ¿Que te quita el sueño cuando trabajas o piensa en aquello? ¿Conoces tu asignación? ¿Cual es el sueño que te tiene a ti y tu no a él?

La pasión es el fuego que enciende la determinación. Siempre te llevará a la acción. Si logras identificar tu pasión, podrás decir cómo Jesús: “Yo tengo una comida que ustedes no conocen”.

Tú pasiones es tu código, la clave que tu rompes. Es el lugar de tu confianza. Es lo que puedes buscar, indagar, estudiar y aprender incansablemente. Tu pasión es la llama que no se apaga. Tu pasión es lo que te hace reír a solas. Lo que puedes defenderlo con tu vida misma. Una vida sin pasión es una vida aburrida. Aquel que encuentra de su pasión, encuentra la razón por la cual morir y no un sueño por el cual vivir. Escribir un libro sin pasión es como comerse una carne sin sazón; no sabe a nada.

Les Brown en uno de sus discursos dijo: “La gente que tiene hambre, están dispuestos a hacer los que otros no están dispuesto hace, con tal de tener mañana lo que otros no podrán tener”. Si lo traemos a Cristo, tenía tanta hambre por hacer la voluntad de Dios, que no le importó el sufrimiento y el proceso de la Cruz. Este es el tiempo, donde Dios está buscando hijos donde su hambre sea más grande que el miedo al sufrimiento. Cuando tienes pasión por algo, siempre habrá un precio por obtenerlo. Es la pasión, la que te llevará a ver lo que deseas y no el precio del proceso.

Muchos hablan de perseverancia, disciplina y determinación. Yo creo que la pasión es el combustible que los alimenta a todos ellos. Quien no tiene pasión nunca perseverará en nada. La disciplina es parte del carácter y una mentalidad firme. Pero sin pasión, la disciplina es un régimen frío. Si encuentras tu pasión, podrás seguir cuando todos te digan que no. Habrás encontrado la razón de romper el techo cuando veas que la puerta está cerrada.

Estructura, es el cuarto 🥣 ingrediente en esta salsa.

“pero hágase todo decentemente y con orden”. 1 Corintios 14:40

La estructura es como el esqueleto que sostiene el cuerpo. Sin ella no hay orden, coherencia y fluidez. Algunas personas tienen notas de sermones archivados colectando polvo. Que si tomarán la determinación y lo combinan con el ingrediente de la estructura, esos sermones pudieran impactar el mundo.

En la estructura se necesita un tema (tu pasión), una introducción, el contenido y una conclusión. En un libro hay detalles de la introducción como el agradecimientos, el prólogo, el índice y las dedicatorias. Cuando vas a escribir escoge tu tema, desarróllalo, investiga, estudia, empápate y estructúralo.

Sin estructura tu libro nunca se podrá desarrollar. Veamos una estructura simple de un libro:

1. Tema

2. Dedicatoria

3. Agradecimiento

4. Prólogo (Opcional)

5. Índice

6. Introducción

7. Contenido (Desarrollo de Capítulos)

8. Conclusión

La estructura es la plomada para que el edifico de tu escrito salga perfecto y no se salga de la línea.

Dios creó al mundo con una estructura. Hasta una gota de agua tiene una estructura molecular de H2O. Sin estructura nada se construye. Con estructura todo se sostiene. Ministerio, matrimonio, nación o negocio que no tenga una estructura sólida no perdura.

Mentores y ayudantes, es el quinto 🥣 ingrediente de esta salsa secreta.

“sino que está bajo tutores y curadores hasta el tiempo señalado por el padre”. Gálatas 4:2

Los mentores

Lo que no sabemos, alguien lo sabe. Y lo que alguien sabe que no sabemos, nos puede ayudar. Hay un conocimiento que sabemos que no sabemos. Pero hay otro conocimiento que no sabemos que no sabemos. Buscar conocimiento es cómo el hambre a la comida: tiene que ser buscando hasta saciarnos.

Los mentores tienen la capacidad de llevarnos al lugar de nuestro desarrollo óptimo. Un mentor ve tu potencial, se enoja con tu condición presente, te hace llorar, pero desarrolla el campeón qué hay en ti. Un mentor no busca introducirte su diseño, sino desarrollar el tuyo propio. El atajo a tu crecimiento está en conseguirte un mentor. Esto funciona en cualquier área de la vida. Muchos desarrollan crecimiento, pero lo desarrollan muy lento.

“Si vas con un verdadero mentor y le das autoridad para que te desarrolle, no sólo sacará un libro de ti, sino enciclopedias”.

Los ayudantes

Desde tu diseño de portada y contraportada, hasta la maquetación y correcciones del libro, entran en acción los ayudantes. No te preocupes en escribir perfectamente, preocúpate en escribir una palabra de peso, poner todo el corazón en lo que escribes, que la ortografía las corrige los ayudantes o las máquinas. Me encanta el trabajo en equipo, ya que se logra lo que individualmente no puedo.

Los ayudantes se encargarán de perfeccionar la obra. Este ingrediente es muy crucial, ya que no debemos de preocuparnos por lo que no sabemos, simplemente debemos de buscar la ayuda correcta. Hoy en día, hay tantos recursos disponibles que no debería haber excusa. Nunca serás demasiado viejo para aprender y demasiado joven para enseñar.

Espera más, de mi “SALSA SECRETA” para todos aquellos que desean escribir un libro y transformar sermones en libros que impacten el mundo.

Con ustedes siempre.

Pastor Miler Montoya

http://www.milermontoya.org

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